
• El Congreso del Estado de México aprobó, por mayoría de votos, la minuta de reforma constitucional enviada por el Senado de la República para impedir que quienes aspiren a ejercer la titularidad del Ejecutivo Federal, de las gubernaturas y de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México cuenten con doble nacionalidad.
• Congresistas de morena y PT se pronunciaron a favor de las modificaciones, al considerar que buscan fortalecer la soberanía.
• Diputadas del PRI y MC manifestaron su rechazo, con el argumento de que la medida restringe derechos político-electorales.








El Congreso mexiquense aprobó, por mayoría de votos y en su calidad de congreso constituyente permanente, la minuta de reforma constitucional enviada por el Senado de la República para impedir que quienes aspiren a ejercer la titularidad del Poder Ejecutivo Federal, de las gubernaturas y de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México cuenten con doble nacionalidad.
El documento, expuesto en sesión deliberante de la LXII Legislatura mexiquense por la diputada Brenda Colette Miranda Vargas (morena), dispone, entre los requisitos para ocupar dichos cargos, el de no tener ni adquirir otra nacionalidad y, en caso de tenerla, renunciar a ella previo a solicitar su registro a la candidatura. Además, quien ejerza el cargo no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, ni invocar ante autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana.
En este sentido, quedarían comprendidos en esta prohibición el uso de pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, el ejercicio de los derechos políticos inherentes a la ciudadanía ante este y el acogerse a su protección diplomática.
Al deliberar la minuta, los legisladores Octavio Martínez Vargas y Maurilio Hernández, ambos de morena, así como el diputado Oscar González Yáñez, coordinador parlamentario del PT, se pronunciaron a favor de la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al argumentar que busca fortalecer la soberanía nacional. En contraste, las diputadas María Mercedes Colín Guadarrama (PRI), Maricela Beltrán Sánchez y Ruth Salinas Reyes, ambas de MC, se manifestaron en contra, al señalar que restringe derechos político-electorales.
Octavio Martínez aclaró que se respeta y reconoce a las y los mexicanos que viven en Estados Unidos y que las personas interesadas pueden participar y gobernar, pero renunciando a la doble nacionalidad. Llamó a seguir avanzando como constituyente permanente para defender la independencia, la patria y la República y se pronunció para que “jamás llegue alguien a gobernar una entidad federativa, mucho menos el país, con intereses ajenos a los de México”.
Recordó que este 30 de septiembre se conmemora el 261 aniversario del natalicio de José María Morelos y Pavón, quien, durante la apertura del Congreso de Anáhuac, el 14 de septiembre de 1813, presentó los ‘Sentimientos de la Nación’, donde estableció la total independencia jurídica, política y de gobierno frente a otra potencia extranjera.
Al enfatizar que se está blindando la libertad, la soberanía de la patria y de las instituciones, Maurilio Hernández puntualizó que responde a un intento de recuperación de quienes tienen nostalgia por el neoliberalismo, cuyo origen se remonta a la colonización.
Agregó que los expresidentes Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto no necesitaron tener doble nacionalidad para “entregar el país a los Estados Unidos”.
Tras afirmar que no se pierden derechos, porque basta con renunciar a intereses en otra parte del mundo, Oscar González añadió que el mensaje es para Estados Unidos y para su presidente, Donald Trump, por lo que se pronunció por cerrar filas en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien le reconoció su valentía y defensa de la soberanía nacional.
Asimismo, indicó que hay que cerrar el paso a los intereses estadounidenses, toda vez que México es un país muy codiciado y el gobierno de Estados Unidos “antes daba golpes de Estado militares, después golpes de Estado legislativos, posteriormente corrompía a los gobiernos y, ahora, interviene elecciones”.
Por el PRI, Mercedes Colín expresó que con esta reforma se está creando la idea de que puede haber personas mexicanas de primera y de segunda. Aseveró que la nacionalidad es una condición jurídica, mientras que la lealtad es una conducta, y que la soberanía no se defiende desconfiando de la ciudadanía, sino con instituciones fuertes, combatiendo al crimen organizado, construyendo hospitales dignos, generando empleos, invirtiendo en educación y apoyando al campo.
Precisó que más de 1.6 millones de personas que radican en el extranjero forman parte del padrón electoral y que casi 20 millones tienen doble nacionalidad. En lo que respecta al Estado de México, detalló que ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en expulsión de población migrante a Estados Unidos y que se estima que alrededor de 1.2 millones de mexiquenses residen en la Unión Americana, por lo que consideró que es una contradicción que se celebre su esfuerzo y aportaciones, pero que se restrinjan sus derechos políticos.
De la bancada de MC, Maricela Beltrán recalcó que la carta magna no debe partir de sospechas generales, sino establecer reglas claras para conductas concretas, pues, indicó, una cosa es el objetivo de proteger la soberanía y otra muy distinta asumir que una persona, por tener dos nacionalidades, es menos leal a México.
Al señalar que el país tiene millones de connacionales y descendientes de personas mexicanas que viven en Estados Unidos, indicó que quienes pretendan renunciar a otra nacionalidad deberán realizar un procedimiento ante autoridades extranjeras, lo cual podría provocar que la posibilidad de registrarse como candidatura dependa, en parte, de que otro país determine un trámite administrativo.
Finalmente, su compañera Ruth Salinas señaló que lo que se busca con esta reforma es restringir de manera general un derecho de todas las personas mexicanas por “fantasmas y distractores”.
Subrayó que un mensaje geopolítico no debe estar por encima de la Constitución nacional y solicitó colocar candados al crimen organizado que busca infiltrarse en las elecciones con dinero y candidaturas, así como ponerle un alto al nepotismo en próximas elecciones.


