
• El Grupo Parlamentario del PVEM (GPPVEM), coordinado por el diputado José Alberto Couttolenc, propuso que los programas de reforestación y de restauración ecológica también se realicen en zonas vulnerables a estos fenómenos y a la erosión.
• La iniciativa, presentada por el diputado Carlos Alberto López, plantea que la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, en coordinación con las autoridades en materia de protección civil, ordenamiento territorial y gestión del agua, lleve a cabo los estudios técnicos correspondientes, considerando las condiciones de riesgo de deslaves, erosión del suelo e inundaciones y la recurrencia de incendios forestales.

Al señalar que las inundaciones y deslaves contribuyen a la pérdida de bosques, el grupo parlamentario del PVEM, coordinado por el diputado José Alberto Couttolenc Buentello, propuso que los programas de reforestación y de restauración ecológica también se realicen en zonas vulnerables a estos fenómenos y a la erosión.
De acuerdo con la iniciativa de reforma al Código para la Biodiversidad estatal, presentada al Pleno de la LXII Legislatura mexiquense por el diputado Carlos Alberto López Imm (PVEM), la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, en coordinación con las autoridades en materia de protección civil, ordenamiento territorial y gestión del agua, realizará estudios técnicos, considerando las condiciones de riesgo de deslaves, erosión del suelo e inundaciones y la recurrencia de incendios forestales.
Para ello, la propuesta precisa que, además de las zonas que han padecido incendios, se consideren prioritarias aquellas que sean vulnerables a deslaves, erosión del suelo e inundaciones. Cabe señalar que el código vigente considera como zonas prioritarias únicamente las áreas incendiadas, especialmente aquellas que han sufrido incendios reiterados.
El documento señala que las inundaciones tienen su origen, entre otros factores, en la presencia de lluvias continuas o intensas que superan la capacidad de absorción de los suelos y de conducción de los cauces. Esto ocasiona que el excedente de agua se desborde e invada áreas urbanas, rurales y zonas habitadas.
Agrega que, de acuerdo con el Atlas de Inundaciones XXXII, Edición 2026, elaborado por el gobierno mexiquense, durante 2025 se registraron 382 eventos de inundación y encharcamiento, distribuidos en 94 sitios correspondientes a 41 municipios y 96 colonias. De estos eventos, 285 correspondieron a encharcamientos, 92 a inundaciones urbanas y 5 a inundaciones rurales.
Respecto a los deslaves y movimientos de ladera, que consisten en el desplazamiento de masas de suelo, roca y otros materiales pendiente abajo, indica que pueden generar graves afectaciones a la población, la infraestructura y los bienes, entre los que destacan los registrados en municipios como Temascaltepec, Tlalnepantla y Naucalpan.
En atención a lo expuesto, la iniciativa tiene como finalidad orientar las acciones de reforestación y restauración ecológica hacia aquellas zonas en las que la recuperación de la cobertura forestal pueda contribuir a prevenir y mitigar los efectos de los deslaves, la erosión del suelo y las inundaciones, mediante la identificación y delimitación técnica de las áreas que, por sus características territoriales, requieren atención prioritaria.
En este sentido, enfatiza que la reforestación debe responder a las necesidades concretas del territorio y no desarrollarse únicamente como una acción aislada de plantación de árboles. Para que una política de reforestación sea eficaz, acota, debe considerar las condiciones ambientales, físicas, hidrológicas y territoriales de cada región, así como los riesgos existentes y las características de las especies que se pretende establecer.

